Un perro grande son cuarenta minutos entre bañera y secado, y durante ese rato tu mesa está ocupada y tú estás mojado. El ciclo de la cabina corre solo mientras tú trabajas en otro animal. No es que ganes más por baño: es que dejas de perder la hora.
Sin ocupar la mesaEn España un baño se mueve en un rango bajo y un corte de raza multiplica esa cifra. Si la cabina absorbe el lavado corriente, tu agenda se llena de los servicios que sí pagan tu formación y tus manos.
Más cortes al díaEl dueño que lava a su perro en casa nunca pisa tu peluquería. Con una cabina entra, y a la tercera vez que ve tu trabajo en el escaparate te pide un corte. Es el embudo más barato que puedes montar.
Nuevo clienteNo es una máquina que te sustituya. Una cabina lava, aclara y seca; no desenreda, no deslana a mano, no hace un arreglo de cabeza ni decide cómo se perfila un Schnauzer. Todo eso sigue siendo tuyo y es exactamente la parte que se cobra cara.
Lo que hace es quitarte de encima el trabajo que menos margen deja y que más desgasta: el lavado corriente de perros grandes, el que llega embarrado un martes por la tarde, el baño de mantenimiento entre corte y corte. Si tienes una peluquería con lista de espera, esto es capacidad extra sin contratar a nadie.
Prelavado con agua, gel de baño, aclarado, champú, aclarado, acondicionador y aclarado final; después el secado de doble canal a ≤ 65 dB, frente a los más de 100 dB de un secador de mano. Agua a 38 °C ± 2 °C con control PID. Al terminar, la cabina se desinfecta sola durante unos 4 minutos, así que no tienes que fregar entre perro y perro.
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Una peluquería tiene la bañera, la mesa, el secador y el almacén. Lo que queda libre es una franja de pared, y ahí entra la Store: 780 mm más la apertura de la puerta, sin renunciar al ciclo completo ni a los 70 kg.

La puerta lleva cristal. En una peluquería eso resuelve media conversación difícil: nadie se lleva al perro a una trastienda donde el cliente no puede verlo. Detección de presencia, desbloqueo automático a los 30 segundos sin señal de vida y paro de emergencia.

La Mini ocupa 0,6 m² y va a un enchufe normal de 1870 W, sin tocar el cuadro. Para una peluquería de barrio con clientela de talla pequeña es la entrada más barata, y además está pensada para gatos.
La instalación es sencilla porque son tres conexiones: agua, desagüe y luz.

780 mm de ancho, ciclo completo, hasta 70 kg. Pensada para el hueco de pared que te queda libre.
Ver la Store →
0,6 m² y enchufe normal, hasta 15 kg. Sin obra eléctrica y pensada también para gatos.
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Cuba abierta con ducha de mano, hasta 70 kg. Para lavar una zona concreta o para perros que no aceptan encerrarse.
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Qué local sirve, qué acometidas necesitas y qué preguntar en tu ayuntamiento.
Ver más →Dinos la provincia, los metros de pared que tienes libres y si trabajas sobre todo razas pequeñas o también perros grandes. Te respondemos con precio y plazo de fabricación.
Sin spam. Tus datos se usan solo para preparar tu presupuesto.
Te quita el que peor paga tu hora. La cabina lava, aclara y seca; no desenreda, no deslana a mano ni hace arreglos de raza. Eso sigue siendo tuyo y es lo que se cobra caro.
La Store necesita 780 mm de pared más la apertura de la puerta. La Mini, 0,6 m². Las medidas están en la ficha técnica para que las midas antes de decidir.
Sí, con arranque de un botón: tú pulsas y cobras como cualquier otro servicio. Si prefieres que el cliente pague en la máquina, las cabinas grandes admiten terminal.
El secado de doble canal trabaja a ≤ 65 dB, bastante por debajo de los más de 100 dB de un secador de mano. En un local pequeño esa diferencia se nota todo el día.
Va al mismo filtro de pelo que ya usas para la bañera. Tu instalador lo resuelve con el plano que te mandamos.
Tres conexiones: agua, desagüe y luz. Las cabinas grandes piden 4300 W monofásico, sin trifásica; la Mini funciona con 1870 W en un enchufe normal.